Hoy, haremos honor al nombre que muy acertadamente le puse a mi blog.
Últimamente me debato entre varios sentimientos: tristeza, rabia, dolor, libertad, curiosidad por el mundo, etc. No todos son malos como cabría esperar.
Hoy en clase hemos hablado sobre el Neoclasicismo y el Romanticismo: uno defiende la pura y dura racionalidad, y el otro la exaltación de los sentimientos y del "YO". Al primero se le conoce como el gran fracaso de la literatura.
No sé si por alegoría o casualidad, pero me recuerda un poco a esta fase de mi vida. Definitivamente he terminado con el hiperracionalismo porque no me ha valido de nada absolutamente ni creo que le valga a nadie, sinceramente. Ni siquiera a los que piensan que todo lo que escribo es una mera estupidez.
Últimamente me debato entre varios sentimientos: tristeza, rabia, dolor, libertad, curiosidad por el mundo, etc. No todos son malos como cabría esperar.
Hoy en clase hemos hablado sobre el Neoclasicismo y el Romanticismo: uno defiende la pura y dura racionalidad, y el otro la exaltación de los sentimientos y del "YO". Al primero se le conoce como el gran fracaso de la literatura.
No sé si por alegoría o casualidad, pero me recuerda un poco a esta fase de mi vida. Definitivamente he terminado con el hiperracionalismo porque no me ha valido de nada absolutamente ni creo que le valga a nadie, sinceramente. Ni siquiera a los que piensan que todo lo que escribo es una mera estupidez.
No necesito enmascarar mis palabras con complicadas metáforas, ni poner cosas en clave. No, eso no va conmigo, voy de frente y no me importa reconocer que sí, que estoy jodida. Es algo normal. No puedo hacer como si no pasara nada porque si necesito hablar del tema hablaré, si quiero decirle a alguien que hoy te he visto de lejos y que he mirado hacia otro lado lo diré porque no me importa. No soy ni de piedra ni de hielo. Soy humana como todos los demás con mis defectos y mis virtudes de las que a continuación hablaré:
- Gracias a toda esta gran parodia (porque ahora mismo no se me ocurre otra forma de llamarlo) me he dado cuanta de que tengo muchas cosas buenas, cuando casi siempre he creído que era la última mierda del mundo. Ya no. Nunca más.
- Sobre el valor, del que ya he escrito... ¿qué decir? Me gustaría decir más cosas y de esta manera descargar toda mi rabia sobre "el tema". Podría hacerlo sí, o también podría ofrecer mi ayuda una vez más pero ¿sabéis qué? No pienso mover un dedo más por una persona que me desprecia, o al menos, actúa como si fuera así que hizo que mi autoestima cayese hasta lo más profundo de la tierra. "Lo hace por protegerse" dirán algunos, ¡JA!
¿qué sentido tiene protegerse de algo que supuestamente tienes tan claro?
¿qué necesita superar?
¿por qué cuando habló conmigo la última vez no era capaz ni de mirarme a la cara?
¿Necesita usar mensajeritos para devolverme mis cosas, como si tuviésemos 15 años?
¿Qué sentido tiene la frase "las cosas hay que aceptarlas según vienen" acaso es conformismo, es cobardía o me falta algún dato de la historia?
Siento utilizar tan duras palabras, pero como nadie se ve capaz de responderme me inventaré las respuestas que me dé la gana. Quizá en un tiempo piense de otra manera, pero hoy lo hago de este modo, y de este modo pienso plasmarlo para la posteridad.
Bueno, por hoy lo dejaré aquí.
PD: Antes de que muchos me tachen de lo que sea que se pregunten primero: ¿hay alguna frase en este texto que NO sea cierta?
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!
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