"Los ojos le parecían azules, pero el izquierdo tenía en el fondo una especie de sombra que le hacía semejar más oscuro con el cambio de la luz"
"Vio en aquella mirada un deseo formidable de aventura y la luz de una fuerza vital invencible. Comprendió que en aquel joven ardía un alma más poderosa que cualquier otra que hubiese conocido jamás en su vida."
"A medida que crecía, su naturaleza se revelaba como lo que era, partícipe al mismo tiempo de la agresividad salvaje de su padre, de la cólera real que de repente estallaba como un rayo y de la ambigua y misteriosa fascinación de la madre, de su curiosidad por lo desconocido, de su avidez por el misterio"
V. Massimo Manfredi
Así, llego a la conclusión de que Alejandro era parecido a X, a veces fascinante...a veces colérico e incontrolable. Una doble personalidad que se apreciaba en el color de sus ojos.
Sin embargo, Alejandro fue un hombre que lo tuvo todoporque arriesgó siempre: no quiso conformarse nunca, nunca se rindió. Prefería arriesgarse a perderlo todo, que rendirse a la primera dificultad. En cambio...bueno, pues todo lo contrario.
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